Servicios de Derecho Concursal

Por 31 enero, 2015 marzo 15th, 2022 Concursal

Las empresas y los autónomos pueden llegar a enfrentarse a problemas derivados de sus actividades cuando un eslabón de la cadena económica deja de cumplir su función. El ámbito del Derecho que se encarga de mantener el equilibrio cuando la cadena se ha roto, perjudicando a terceros, es el Derecho Mercantil. Y dentro del Derecho Mercantil encontramos el Derecho Concursal, que busca encontrar una solución cuando la insolvencia de un deudor afecta a varios acreedores. Para ello se pone en marcha un procedimiento legal que asegura el correcto desarrollo de las situaciones para que los acreedores vean satisfecha la deuda.

En Sánchez Garrido Abogados ofrecemos asesoramiento e intervención para que este procedimiento despliegue sus herramientas de la forma correcta para resolver este tipo de situaciones, nada agradables para ninguna de las partes.

Concurso de acreedores

Este procedimiento legal es el concurso de acreedores, y se origina cuando una persona, tanto física como jurídica, entra en una situación de insolvencia que la impide hacer frente a la totalidad de pagos que adeuda. Para ello, pasa por una serie de fases:

Fase común

Que empieza tras la declaración del concurso. En esta fase se analiza el patrimonio del concursado.

Convenio

Donde se pretende llegar a un acuerdo entre las partes, salvo que el concursado ya haya solicitado la liquidación de la masa activa.

Liquidación

Si no se ha llegado a acuerdo de ningún tipo, los bienes del deudor serán liquidados para satisfacer todos los créditos pendientes de sus acreedores.

Calificación

Que determinará si el concurso es fortuito o culpable.

En Sánchez Garrido Abogados hacemos gala de un profundo conocimiento de esta especialidad y trabajamos en una línea de actuación que garantiza la correcta aplicación de la Ley y la satisfacción de los involucrados.

Tras 50 años ejerciendo nuestra profesión, nos hemos encontrado con casos de todo tipo que han podido ser resueltos de forma justa. Así, somos perfectos merecedores de la confianza que nuestros clientes depositan en el despacho.